
El sentido comĂșn siempre deberĂa reinar en las bibliotecas. Sin embargo, este sentido comĂșn, en muchos casos, se rompe dando lugar a molestias y ruidos que dificultan la concentraciĂłn. Una biblioteca es un bien colectivo, por tanto, cada usuario puede contribuir a la creaciĂłn de un clima agradable. ÂżCuĂĄles son las normas de sentido comĂșn que podemos poner en prĂĄctica en la biblioteca?
Normas para mantener el orden
1. Silencia el mĂłvil mientras estĂ©s allĂ. Y si estĂĄs pendiente de alguna llamada, coge el mĂłvil y sal a hablar fuera para no interrumpir a los demĂĄs.
2. Los libros tienen un plazo de devoluciĂłn que conviene respetar porque puede ocurrir que otro usuario estĂ© deseando leer ese libro. Cumplir con los plazos previstos de devoluciĂłn de libros, mejora la gestiĂłn del fondo bibliogrĂĄfico. AdemĂĄs, si quieres volver a renovar la obra podrĂĄs hacerlo. TambiĂ©n puedes utilizar el material bibliogrĂĄfico en consulta en la misma biblioteca y volver a colocarlo en la estanterĂa correspondiente cuando hayas terminado.
3. Cuida el mobiliario de la biblioteca (sillas y escritorios) con el mismo interés que cuidas los muebles de tu propia casa.
4. El silencio es una norma bĂĄsica en una biblioteca. Si bien el silencio absoluto es un ideal difĂcl de alcanzar, es aconsejable tener esta expectativa y tener actitudes que la fomentan. Evidentemente, las normas son distintas en la zona de adultos que en la zona infantil ya que para un niño de tres años, la biblioteca es un espacio de juego y descubrimiento.
5. El bibliotecario es un personal de autoridad en la biblioteca. Por tanto, es importante hacer caso de sus indicaciones. Por ejemplo, en algunos casos puede recordar la importancia de mantener silencio.
6. La biblioteca tiene un horario de cierre. Por eso, antes de que dé la hora, recoge tus cosas.
Disfruta de las bibliotecas como escenarios de cultura. Y cuida estos entornos como un tesoro de aprendizaje.