
El Ayuntamiento de Santander ha decidido paralizar la oposición para diez plazas de auxiliar administrativo cuando apenas faltaban unos dĆas para el primer examen. La prueba estaba fijada para el sĆ”bado 24 de enero y contaba con mĆ”s de 1.200 personas aspirantes inscritas, pero una resolución judicial ha obligado a frenar en seco todo el proceso.
La suspensión se produce después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) haya declarado caducada una de las plazas vinculadas a la Oferta de Empleo Público (OEP) de 2019, convocada en 2022. Esta decisión judicial arrastra y deja sin efecto todos los actos administrativos posteriores relacionados con esa oferta, lo que afecta de lleno al conjunto del proceso selectivo de auxiliar administrativo.
Por qué se suspende la oposición de auxiliar en Santander
SegĆŗn ha explicado el concejal de Recursos Humanos, Calidad y Patrimonio, Daniel Portilla, el Ayuntamiento tuvo conocimiento de la sentencia del TSJC el jueves, apenas una semana antes de la prueba. La resolución aplica la nueva doctrina fijada por el Tribunal Supremo en julio de 2025 sobre la caducidad de las plazas de empleo pĆŗblico, lo que cambia por completo la interpretación que se venĆa utilizando hasta ahora.
Hasta este cambio jurisprudencial, la mayorĆa de administraciones entendĆan que el plazo de tres aƱos del Estatuto BĆ”sico del Empleado PĆŗblico para ejecutar una oferta de empleo se cumplĆa con sacar la convocatoria dentro de ese periodo. Es decir, bastaba con publicar la convocatoria para considerar que la plaza no caducaba, aunque el proceso selectivo se prolongara mĆ”s tiempo.
Sin embargo, el Tribunal Supremo ha determinado que ese plazo de tres aƱos debe abarcar todo el desarrollo del proceso: convocatoria, realización de los exĆ”menes y nombramiento de las personas seleccionadas. Es decir, la plaza debe estar completamente cubierta dentro de ese margen temporal. En el caso de Santander, las plazas procedĆan de la OEP de 2019, se convocaron en 2022 y el procedimiento seguĆa en marcha en 2026, por lo que, con el nuevo criterio, se consideran caducadas.
El TSJC, al aplicar esta doctrina, concluye que una de las plazas de la OEP 2019 ha excedido ese lĆmite y, por tanto, declara decaĆda la convocatoria, anulando todos los actos posteriores. Eso implica que no pueda celebrarse el examen previsto y que el Ayuntamiento carezca de seguridad jurĆdica para continuar con el proceso sin riesgo de que se anule mĆ”s adelante, incluso con las plazas ya cubiertas.
El Consistorio reconoce que, con el criterio anterior, iban formalmente āen plazoā aunque de manera lenta, pero asume que con la nueva interpretación no tiene margen de maniobra: el propio TSJC se remite de forma Ćntegra a la jurisprudencia del Supremo, dejando sin recorrido otras posibles lecturas mĆ”s flexibles que el Ayuntamiento venĆa intentando encajar.
Consecuencias para las 10 plazas y las personas aspirantes
La sentencia del TSJC afecta directamente a las diez plazas de auxiliar administrativo ligadas a la OEP de 2019, cuya convocatoria se publicó en 2022 y cuyo primer examen estaba ya seƱalado en el calendario. El Ayuntamiento subraya que no se trata de una decisión polĆtica voluntaria, sino de una consecuencia obligada de una resolución judicial firme.
Como resultado, el examen del 24 de enero no se celebrarĆ” y todo el proceso selectivo queda suspendido. El equipo de gobierno del Partido Popular sostiene que mantener la oposición adelante supondrĆa un alto riesgo de nulidad futura, tanto del examen como de los nombramientos, lo que generarĆa mayor inseguridad jurĆdica a largo plazo.
El concejal de Recursos Humanos ha insistido en que se trata de una medida adoptada āpor causas ajenas al Ayuntamientoā y que el Consistorio se ha visto obligado a actuar una vez recibida la sentencia y analizados los informes jurĆdicos y tĆ©cnicos internos. SegĆŗn Portilla, tras esta resolución la continuidad del proceso āresulta incuestionableā desde el punto de vista legal.
Entre las personas afectadas se encuentran mĆ”s de 1.200 aspirantes que habĆan depositado sus expectativas en esta oposición. Muchas de ellas llevaban meses preparando la prueba y contaban con que el examen se celebrarĆa en las fechas previstas, por lo que el impacto personal y organizativo es considerable, tanto en tĆ©rminos de tiempo invertido como de planificación de estudios y vida laboral.
AdemĆ”s del perjuicio para quienes se presentan, la suspensión supone que el Ayuntamiento seguirĆ” arrastrando carencias de personal en Ć”reas administrativas donde estas plazas estaban llamadas a reforzar los servicios. Los sindicatos ya venĆan alertando en los Ćŗltimos aƱos de problemas de plantilla y sobrecarga de trabajo, especialmente en determinados departamentos municipales.
Devolución de tasas y plazos previstos para una nueva convocatoria
El Ayuntamiento ha garantizado que devolverĆ” Ćntegramente las tasas de examen abonadas en 2022 a todas las personas admitidas en el proceso de auxiliar administrativo. Se anunciarĆ” en los próximos dĆas el procedimiento concreto para solicitar la devolución, con instrucciones especĆficas para que nadie se quede fuera.
Portilla ha seƱalado que, una vez se asuma formalmente la caducidad de las plazas afectadas, la intención del equipo de gobierno es reprogramar la oferta en la próxima OEP de 2026. El compromiso anunciado es incluir de nuevo, como mĆnimo, esas mismas diez plazas de auxiliar administrativo.
Esas diez vacantes se sumarÔn a las siete ya contempladas en las ofertas de 2023, 2024 y 2025, de modo que el objetivo del Ayuntamiento es concentrar un número mayor de plazas administrativas en la OEP de 2026 y relanzar los procesos selectivos en un bloque. Según el calendario que maneja el Consistorio, la idea es que los nuevos exÔmenes puedan celebrarse en un plazo aproximado de seis meses desde la aprobación definitiva de dicha oferta.
El equipo de gobierno sostiene que tratarĆ” de āagilizar al mĆ”ximoā las mesas de negociación con los representantes sindicales para no alargar mĆ”s los plazos, y recalca que su prioridad es que las personas opositoras no pierdan la oportunidad de competir por estas mismas plazas, aunque tengan que hacerlo en una nueva convocatoria.
Desde el Ć”rea de Recursos Humanos se insiste en que la administración local ha venido intentando conciliar el interĆ©s general y los derechos de los aspirantes con la nueva doctrina del Supremo, que en una de sus clĆ”usulas admitĆa algunas excepciones por razones de servicio. No obstante, tras la sentencia del TSJC, el Ayuntamiento entiende que ya no cabe sostener otra vĆa que no sea la suspensión.
Tensiones polĆticas tras la suspensión: crĆticas y peticiones de dimisión
La decisión de suspender la oposición de auxiliar administrativo ha tenido una inmediata repercusión polĆtica en el Ayuntamiento de Santander. Tanto Izquierda Unida como el PSOE han aprovechado el escenario para exigir responsabilidades a la alcaldesa, Gema Igual, y al concejal de Recursos Humanos, Daniel Portilla.
Izquierda Unida, a travĆ©s de su concejal Keruin MartĆnez, ha pedido directamente la dimisión āinmediataā de Portilla y el cese del director de Recursos Humanos, Juan DaƱobeitia. La formación considera que lo ocurrido no es un simple problema tĆ©cnico, sino el reflejo de āaƱos de improvisación y falta de planificaciónā en la gestión del personal municipal.
MartĆnez afirma que esta suspensión es solo āla Ćŗltima consecuencia de una dinĆ”mica de caos y mala gestiónā que, segĆŗn IU, lleva tiempo afectando a distintos servicios del Ayuntamiento. Cita, entre otros episodios, las tensiones con la PolicĆa Local, conflictos laborales prolongados y protestas por el incumplimiento de acuerdos con la plantilla.
IU asegura que el director de Recursos Humanos ya habĆa sido advertido por los sindicatos, meses atrĆ”s, de la inseguridad jurĆdica que rodeaba este proceso selectivo y que, aun asĆ, se optó por seguir adelante. La formación sostiene que una de las razones para mantener el calendario era evitar la devolución de las tasas a los aspirantes, y denuncia que la decisión final de suspender a pocos dĆas del examen perjudica especialmente a las mĆ”s de 1.300 personas inscritas.
Por su parte, el PSOE local, con su secretario general y portavoz municipal Daniel FernĆ”ndez al frente, ha aprovechado el contexto de la oposición suspendida para denunciar un ācolapso en la gestión de personalā del Ayuntamiento. FernĆ”ndez habla de un āescĆ”ndalo institucionalā y atribuye la situación a aƱos de abandono y falta de planificación por parte del equipo de gobierno del PP.
El PSOE va mĆ”s allĆ” del caso concreto de auxiliar administrativo y apunta a la caducidad de mĆ”s de 1.200 plazas pĆŗblicas aprobadas en 2022 que, segĆŗn la formación, no se habrĆan convocado ni cubierto en el plazo legal. A ello suma la pĆ©rdida de plazas de PolicĆa Local y la ausencia de cobertura de determinados puestos, como la dirección del Museo de Arte de Santander, como ejemplos de la supuesta inacción municipal.
Respuesta del equipo de gobierno y situación de otras plazas afectadas
Desde el Partido Popular, el concejal de Recursos Humanos ha salido al paso de estas crĆticas acusando al PSOE de āgenerar crispación y confusión entre los opositoresā a base de informaciones ātergiversadasā o directamente āfalsasā. Portilla sostiene que la suspensión del examen no es fruto de una decisión discrecional, sino āuna obligación legalā derivada de una sentencia firme.
En relación con las acusaciones de que las plazas no se habĆan convocado, Portilla recuerda que la convocatoria estaba aprobada y tan avanzada que ya existĆa fecha fijada para el examen. A su juicio, esto demuestra que el Ayuntamiento sĆ habĆa impulsado el proceso dentro del margen legal que se venĆa aplicando hasta el cambio jurisprudencial del Supremo.
El concejal tambiĆ©n ha respondido a las crĆticas sobre otras plazas municipales, en particular las de la PolicĆa Local. Frente a las cifras aportadas por el PSOE, Portilla aclara que se trata de 20 plazas de promoción interna de la OEP de 2021, publicadas en diciembre de 2022, y no de 22 como sostienen los socialistas. Estas plazas, afirma, se han visto igualmente afectadas por la nueva doctrina sobre caducidad.
En el caso de la PolicĆa Local, sin embargo, no se habĆa iniciado ningĆŗn trĆ”mite del proceso selectivo: no existĆan listas de admitidos, ni pruebas convocadas ni otros actos administrativos que hubiera que anular. Eso hace que el impacto inmediato sea diferente al de la oposición de auxiliar administrativo, donde sĆ habĆa cientos de aspirantes directamente implicados.
Portilla subraya que, al tratarse de una promoción interna, estas plazas no inciden de forma directa en la incorporación de nuevos efectivos a la plantilla, aunque sĆ condicionan la carrera profesional de los agentes actuales. La previsión del Ayuntamiento es agrupar esas plazas con otras pendientes en la OEP de 2026, de manera que los procesos puedan relanzarse cuando exista certidumbre jurĆdica.
Desde el Consistorio se insiste en que la actuación del equipo de gobierno ha sido ātransparente y respetuosa con la legalidadā, y que se ha priorizado dar explicaciones claras a las personas opositoras, consideradas las principales afectadas. No obstante, la oposición municipal mantiene que las responsabilidades no se agotan en lo jurĆdico y reclama tambiĆ©n consecuencias polĆticas.
Impacto en los servicios públicos y próximas decisiones
MĆ”s allĆ” del choque polĆtico, la suspensión de la oposición de auxiliar administrativo pone el foco en las dificultades de muchas administraciones para adaptar sus ofertas de empleo a los nuevos criterios marcados por los tribunales. El cambio de interpretación del plazo de tres aƱos obliga a revisar calendarios, reorganizar convocatorias y, en algunos casos, asumir que ciertas plazas se dan por caducadas.
En el caso de Santander, el debate se centra en cómo afectarÔ esto al funcionamiento ordinario de los servicios municipales. La falta de personal administrativo, la no cobertura de jubilaciones y la demora en incorporar nuevos efectivos vienen siendo objeto de quejas por parte de sindicatos y grupos de la oposición, que advierten de una sobrecarga en distintas Ôreas clave.
Formaciones como IU insisten en que no se trata solo de un fallo puntual, sino de un modelo de gestión que, a su juicio, ha llevado al Ayuntamiento a una situación āinsostenibleā en materia de personal. SeƱalan episodios como las protestas por incumplimiento de acuerdos laborales, los conflictos con la PolicĆa Local o la falta de refuerzos en servicios sociales como sĆntomas de un problema estructural.
Por otro lado, el PSOE plantea la necesidad de un plan de choque para reordenar la estructura de personal, revisar todas las ofertas de empleo afectadas por la nueva doctrina y garantizar que no se sigan perdiendo plazas por caducidad. La formación socialista ha anunciado que exigirÔ explicaciones detalladas en el próximo Pleno y que propondrÔ medidas concretas para evitar que se repitan situaciones similares.
Mientras, el equipo de gobierno trabaja en el diseƱo de la futura OEP de 2026, en la que se agruparĆ”n las plazas de auxiliar administrativo suspendidas, las de PolicĆa Local afectadas por la misma jurisprudencia y otras vacantes pendientes. El reto serĆ” ajustar los plazos a la nueva interpretación legal y ofrecer seguridad jurĆdica tanto a las personas aspirantes como a la propia administración.
La suspensión de la oposición de auxiliar en Santander se ha convertido en un caso emblemÔtico de cómo un cambio doctrinal puede alterar procesos selectivos ya en marcha, obligando a rehacer calendarios, devolver tasas y replantear toda la planificación de recursos humanos. Para quienes preparaban esta convocatoria, la situación supone un freno inesperado, pero el Ayuntamiento asegura que las plazas volverÔn a ofertarse en breve, dentro de un marco legal mÔs claro y con el compromiso de acelerar al mÔximo los próximos exÔmenes.