Santander suspende la oposición de auxiliar administrativo tras una sentencia judicial

  • El Ayuntamiento de Santander ha suspendido el primer examen de 10 plazas de auxiliar administrativo por la caducidad de las plazas de la OEP 2019.
  • Una sentencia del TSJC, basada en la nueva doctrina del Tribunal Supremo, obliga a anular el proceso selectivo convocado en 2022.
  • El Consistorio devolverĆ” las tasas abonadas y prevĆ© una nueva convocatoria con las mismas plazas en la OEP de 2026.
  • La decisión ha provocado crĆ­ticas polĆ­ticas de IU y PSOE, que exigen dimisiones y responsabilidades por la gestión del personal municipal.

Oposición auxiliar administrativo en Santander

El Ayuntamiento de Santander ha decidido paralizar la oposición para diez plazas de auxiliar administrativo cuando apenas faltaban unos días para el primer examen. La prueba estaba fijada para el sÔbado 24 de enero y contaba con mÔs de 1.200 personas aspirantes inscritas, pero una resolución judicial ha obligado a frenar en seco todo el proceso.

La suspensión se produce después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) haya declarado caducada una de las plazas vinculadas a la Oferta de Empleo Público (OEP) de 2019, convocada en 2022. Esta decisión judicial arrastra y deja sin efecto todos los actos administrativos posteriores relacionados con esa oferta, lo que afecta de lleno al conjunto del proceso selectivo de auxiliar administrativo.

Por qué se suspende la oposición de auxiliar en Santander

Según ha explicado el concejal de Recursos Humanos, Calidad y Patrimonio, Daniel Portilla, el Ayuntamiento tuvo conocimiento de la sentencia del TSJC el jueves, apenas una semana antes de la prueba. La resolución aplica la nueva doctrina fijada por el Tribunal Supremo en julio de 2025 sobre la caducidad de las plazas de empleo público, lo que cambia por completo la interpretación que se venía utilizando hasta ahora.

Hasta este cambio jurisprudencial, la mayoría de administraciones entendían que el plazo de tres años del Estatuto BÔsico del Empleado Público para ejecutar una oferta de empleo se cumplía con sacar la convocatoria dentro de ese periodo. Es decir, bastaba con publicar la convocatoria para considerar que la plaza no caducaba, aunque el proceso selectivo se prolongara mÔs tiempo.

Sin embargo, el Tribunal Supremo ha determinado que ese plazo de tres años debe abarcar todo el desarrollo del proceso: convocatoria, realización de los exÔmenes y nombramiento de las personas seleccionadas. Es decir, la plaza debe estar completamente cubierta dentro de ese margen temporal. En el caso de Santander, las plazas procedían de la OEP de 2019, se convocaron en 2022 y el procedimiento seguía en marcha en 2026, por lo que, con el nuevo criterio, se consideran caducadas.

El TSJC, al aplicar esta doctrina, concluye que una de las plazas de la OEP 2019 ha excedido ese lƭmite y, por tanto, declara decaƭda la convocatoria, anulando todos los actos posteriores. Eso implica que no pueda celebrarse el examen previsto y que el Ayuntamiento carezca de seguridad jurƭdica para continuar con el proceso sin riesgo de que se anule mƔs adelante, incluso con las plazas ya cubiertas.

El Consistorio reconoce que, con el criterio anterior, iban formalmente ā€œen plazoā€ aunque de manera lenta, pero asume que con la nueva interpretación no tiene margen de maniobra: el propio TSJC se remite de forma Ć­ntegra a la jurisprudencia del Supremo, dejando sin recorrido otras posibles lecturas mĆ”s flexibles que el Ayuntamiento venĆ­a intentando encajar.

Consecuencias para las 10 plazas y las personas aspirantes

La sentencia del TSJC afecta directamente a las diez plazas de auxiliar administrativo ligadas a la OEP de 2019, cuya convocatoria se publicó en 2022 y cuyo primer examen estaba ya señalado en el calendario. El Ayuntamiento subraya que no se trata de una decisión política voluntaria, sino de una consecuencia obligada de una resolución judicial firme.

Como resultado, el examen del 24 de enero no se celebrarÔ y todo el proceso selectivo queda suspendido. El equipo de gobierno del Partido Popular sostiene que mantener la oposición adelante supondría un alto riesgo de nulidad futura, tanto del examen como de los nombramientos, lo que generaría mayor inseguridad jurídica a largo plazo.

El concejal de Recursos Humanos ha insistido en que se trata de una medida adoptada ā€œpor causas ajenas al Ayuntamientoā€ y que el Consistorio se ha visto obligado a actuar una vez recibida la sentencia y analizados los informes jurĆ­dicos y tĆ©cnicos internos. SegĆŗn Portilla, tras esta resolución la continuidad del proceso ā€œresulta incuestionableā€ desde el punto de vista legal.

Entre las personas afectadas se encuentran mÔs de 1.200 aspirantes que habían depositado sus expectativas en esta oposición. Muchas de ellas llevaban meses preparando la prueba y contaban con que el examen se celebraría en las fechas previstas, por lo que el impacto personal y organizativo es considerable, tanto en términos de tiempo invertido como de planificación de estudios y vida laboral.

AdemÔs del perjuicio para quienes se presentan, la suspensión supone que el Ayuntamiento seguirÔ arrastrando carencias de personal en Ôreas administrativas donde estas plazas estaban llamadas a reforzar los servicios. Los sindicatos ya venían alertando en los últimos años de problemas de plantilla y sobrecarga de trabajo, especialmente en determinados departamentos municipales.

Devolución de tasas y plazos previstos para una nueva convocatoria

El Ayuntamiento ha garantizado que devolverÔ íntegramente las tasas de examen abonadas en 2022 a todas las personas admitidas en el proceso de auxiliar administrativo. Se anunciarÔ en los próximos días el procedimiento concreto para solicitar la devolución, con instrucciones específicas para que nadie se quede fuera.

Portilla ha señalado que, una vez se asuma formalmente la caducidad de las plazas afectadas, la intención del equipo de gobierno es reprogramar la oferta en la próxima OEP de 2026. El compromiso anunciado es incluir de nuevo, como mínimo, esas mismas diez plazas de auxiliar administrativo.

Esas diez vacantes se sumarÔn a las siete ya contempladas en las ofertas de 2023, 2024 y 2025, de modo que el objetivo del Ayuntamiento es concentrar un número mayor de plazas administrativas en la OEP de 2026 y relanzar los procesos selectivos en un bloque. Según el calendario que maneja el Consistorio, la idea es que los nuevos exÔmenes puedan celebrarse en un plazo aproximado de seis meses desde la aprobación definitiva de dicha oferta.

El equipo de gobierno sostiene que tratarĆ” de ā€œagilizar al mĆ”ximoā€ las mesas de negociación con los representantes sindicales para no alargar mĆ”s los plazos, y recalca que su prioridad es que las personas opositoras no pierdan la oportunidad de competir por estas mismas plazas, aunque tengan que hacerlo en una nueva convocatoria.

Desde el Ôrea de Recursos Humanos se insiste en que la administración local ha venido intentando conciliar el interés general y los derechos de los aspirantes con la nueva doctrina del Supremo, que en una de sus clÔusulas admitía algunas excepciones por razones de servicio. No obstante, tras la sentencia del TSJC, el Ayuntamiento entiende que ya no cabe sostener otra vía que no sea la suspensión.

Tensiones políticas tras la suspensión: críticas y peticiones de dimisión

La decisión de suspender la oposición de auxiliar administrativo ha tenido una inmediata repercusión política en el Ayuntamiento de Santander. Tanto Izquierda Unida como el PSOE han aprovechado el escenario para exigir responsabilidades a la alcaldesa, Gema Igual, y al concejal de Recursos Humanos, Daniel Portilla.

Izquierda Unida, a travĆ©s de su concejal Keruin MartĆ­nez, ha pedido directamente la dimisión ā€œinmediataā€ de Portilla y el cese del director de Recursos Humanos, Juan DaƱobeitia. La formación considera que lo ocurrido no es un simple problema tĆ©cnico, sino el reflejo de ā€œaƱos de improvisación y falta de planificaciónā€ en la gestión del personal municipal.

MartĆ­nez afirma que esta suspensión es solo ā€œla Ćŗltima consecuencia de una dinĆ”mica de caos y mala gestiónā€ que, segĆŗn IU, lleva tiempo afectando a distintos servicios del Ayuntamiento. Cita, entre otros episodios, las tensiones con la PolicĆ­a Local, conflictos laborales prolongados y protestas por el incumplimiento de acuerdos con la plantilla.

IU asegura que el director de Recursos Humanos ya había sido advertido por los sindicatos, meses atrÔs, de la inseguridad jurídica que rodeaba este proceso selectivo y que, aun así, se optó por seguir adelante. La formación sostiene que una de las razones para mantener el calendario era evitar la devolución de las tasas a los aspirantes, y denuncia que la decisión final de suspender a pocos días del examen perjudica especialmente a las mÔs de 1.300 personas inscritas.

Por su parte, el PSOE local, con su secretario general y portavoz municipal Daniel FernĆ”ndez al frente, ha aprovechado el contexto de la oposición suspendida para denunciar un ā€œcolapso en la gestión de personalā€ del Ayuntamiento. FernĆ”ndez habla de un ā€œescĆ”ndalo institucionalā€ y atribuye la situación a aƱos de abandono y falta de planificación por parte del equipo de gobierno del PP.

El PSOE va mÔs allÔ del caso concreto de auxiliar administrativo y apunta a la caducidad de mÔs de 1.200 plazas públicas aprobadas en 2022 que, según la formación, no se habrían convocado ni cubierto en el plazo legal. A ello suma la pérdida de plazas de Policía Local y la ausencia de cobertura de determinados puestos, como la dirección del Museo de Arte de Santander, como ejemplos de la supuesta inacción municipal.

Respuesta del equipo de gobierno y situación de otras plazas afectadas

Desde el Partido Popular, el concejal de Recursos Humanos ha salido al paso de estas crĆ­ticas acusando al PSOE de ā€œgenerar crispación y confusión entre los opositoresā€ a base de informaciones ā€œtergiversadasā€ o directamente ā€œfalsasā€. Portilla sostiene que la suspensión del examen no es fruto de una decisión discrecional, sino ā€œuna obligación legalā€ derivada de una sentencia firme.

En relación con las acusaciones de que las plazas no se habían convocado, Portilla recuerda que la convocatoria estaba aprobada y tan avanzada que ya existía fecha fijada para el examen. A su juicio, esto demuestra que el Ayuntamiento sí había impulsado el proceso dentro del margen legal que se venía aplicando hasta el cambio jurisprudencial del Supremo.

El concejal también ha respondido a las críticas sobre otras plazas municipales, en particular las de la Policía Local. Frente a las cifras aportadas por el PSOE, Portilla aclara que se trata de 20 plazas de promoción interna de la OEP de 2021, publicadas en diciembre de 2022, y no de 22 como sostienen los socialistas. Estas plazas, afirma, se han visto igualmente afectadas por la nueva doctrina sobre caducidad.

En el caso de la Policía Local, sin embargo, no se había iniciado ningún trÔmite del proceso selectivo: no existían listas de admitidos, ni pruebas convocadas ni otros actos administrativos que hubiera que anular. Eso hace que el impacto inmediato sea diferente al de la oposición de auxiliar administrativo, donde sí había cientos de aspirantes directamente implicados.

Portilla subraya que, al tratarse de una promoción interna, estas plazas no inciden de forma directa en la incorporación de nuevos efectivos a la plantilla, aunque sí condicionan la carrera profesional de los agentes actuales. La previsión del Ayuntamiento es agrupar esas plazas con otras pendientes en la OEP de 2026, de manera que los procesos puedan relanzarse cuando exista certidumbre jurídica.

Desde el Consistorio se insiste en que la actuación del equipo de gobierno ha sido ā€œtransparente y respetuosa con la legalidadā€, y que se ha priorizado dar explicaciones claras a las personas opositoras, consideradas las principales afectadas. No obstante, la oposición municipal mantiene que las responsabilidades no se agotan en lo jurĆ­dico y reclama tambiĆ©n consecuencias polĆ­ticas.

Impacto en los servicios públicos y próximas decisiones

MÔs allÔ del choque político, la suspensión de la oposición de auxiliar administrativo pone el foco en las dificultades de muchas administraciones para adaptar sus ofertas de empleo a los nuevos criterios marcados por los tribunales. El cambio de interpretación del plazo de tres años obliga a revisar calendarios, reorganizar convocatorias y, en algunos casos, asumir que ciertas plazas se dan por caducadas.

En el caso de Santander, el debate se centra en cómo afectarÔ esto al funcionamiento ordinario de los servicios municipales. La falta de personal administrativo, la no cobertura de jubilaciones y la demora en incorporar nuevos efectivos vienen siendo objeto de quejas por parte de sindicatos y grupos de la oposición, que advierten de una sobrecarga en distintas Ôreas clave.

Formaciones como IU insisten en que no se trata solo de un fallo puntual, sino de un modelo de gestión que, a su juicio, ha llevado al Ayuntamiento a una situación ā€œinsostenibleā€ en materia de personal. SeƱalan episodios como las protestas por incumplimiento de acuerdos laborales, los conflictos con la PolicĆ­a Local o la falta de refuerzos en servicios sociales como sĆ­ntomas de un problema estructural.

Por otro lado, el PSOE plantea la necesidad de un plan de choque para reordenar la estructura de personal, revisar todas las ofertas de empleo afectadas por la nueva doctrina y garantizar que no se sigan perdiendo plazas por caducidad. La formación socialista ha anunciado que exigirÔ explicaciones detalladas en el próximo Pleno y que propondrÔ medidas concretas para evitar que se repitan situaciones similares.

Mientras, el equipo de gobierno trabaja en el diseño de la futura OEP de 2026, en la que se agruparÔn las plazas de auxiliar administrativo suspendidas, las de Policía Local afectadas por la misma jurisprudencia y otras vacantes pendientes. El reto serÔ ajustar los plazos a la nueva interpretación legal y ofrecer seguridad jurídica tanto a las personas aspirantes como a la propia administración.

La suspensión de la oposición de auxiliar en Santander se ha convertido en un caso emblemÔtico de cómo un cambio doctrinal puede alterar procesos selectivos ya en marcha, obligando a rehacer calendarios, devolver tasas y replantear toda la planificación de recursos humanos. Para quienes preparaban esta convocatoria, la situación supone un freno inesperado, pero el Ayuntamiento asegura que las plazas volverÔn a ofertarse en breve, dentro de un marco legal mÔs claro y con el compromiso de acelerar al mÔximo los próximos exÔmenes.

El SAS concluye los exƔmenes de su OEP con las pruebas para personal de servicios generales
ArtĆ­culo relacionado:
La Generalitat de Catalunya congela oposiciones docentes: medidas, cifras y efectos