La Unidad de Investigación en Atención Primaria C-LM se ha convertido en una de las apuestas más firmes del Gobierno de Castilla-La Mancha para reforzar la investigación sanitaria dentro del sistema público. Esta nueva estructura se integra en una estrategia más amplia que busca consolidar un ecosistema investigador sólido, coordinado y estrechamente vinculado a la práctica clínica diaria.
En los últimos meses, el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) y el Instituto de Investigación Sanitaria de Castilla-La Mancha (IDISCAM) han dado pasos decisivos para situar a la comunidad autónoma en una posición destacada dentro de los servicios regionales de salud, como la consolidación de grupos de investigación. Desde la incorporación de la investigación a los procesos selectivos hasta la creación de una categoría específica para personal investigador, todo apunta a un cambio de modelo en el que la Atención Primaria y la evidencia científica ganan un peso central.
Una nueva Unidad de Investigación en Atención Primaria para Castilla-La Mancha
Uno de los elementos más relevantes de esta transformación es la creación de la Unidad de Investigación en Atención Primaria C-LM, concebida como una estructura estable con dependencia funcional de IDISCAM. Su resolución está prevista para los primeros compases de febrero, con el objetivo de que eche a andar cuanto antes y se convierta en un punto de referencia para los profesionales de los centros de salud.
Esta unidad nace con la misión de abordar los problemas específicos del primer nivel asistencial, es decir, aquellos que se detectan en consultas de medicina de familia, enfermería, pediatría y otros perfiles que trabajan en Atención Primaria. La idea es que las preguntas que surgen en el día a día de los profesionales se traduzcan en proyectos de investigación capaces de generar resultados útiles y aplicables.
Según ha explicado el director general de Recursos Humanos y Transformación del SESCAM, Íñigo Cortázar, la finalidad es que la Unidad de Investigación en Atención Primaria actúe como un auténtico motor que vertebre y dinamice la actividad investigadora en los centros de salud, ayudando a diseñar estudios rigurosos, a coordinar grupos de trabajo y a impulsar líneas de investigación alineadas con las necesidades reales de la población.
De este modo, se busca que la evidencia generada en esta unidad tenga impacto directo sobre la práctica clínica: desde la actualización de protocolos y guías de actuación hasta la mejora de la seguridad del paciente o la optimización del uso de recursos. La Atención Primaria, al ser la puerta de entrada al sistema, se considera un espacio clave para detectar tendencias, anticipar problemas de salud y evaluar intervenciones con una visión de conjunto.
El propio Cortázar ha recalcado que “la Atención Primaria es el eje del sistema sanitario y la investigación uno de los grandes vectores de progreso científico y de desarrollo profesional”, lo que convierte a la confluencia de ambos ámbitos en una palanca estratégica para la evolución del sistema público de salud en Castilla-La Mancha.
Reconocimiento de los méritos de investigación en las OPE del SESCAM
La puesta en marcha de la Unidad de Investigación en Atención Primaria se acompaña de cambios normativos que refuerzan el papel de la ciencia dentro del SESCAM. Uno de los más significativos es la incorporación específica de los méritos de investigación en los procesos selectivos vinculados a las Ofertas Públicas de Empleo (OPE) 2023-2024.
Por primera vez, la actividad científica deja de aparecer mezclada con otros conceptos y pasa a tener un apartado propio dentro del baremo de méritos. En estas OPE, un 10 % de la valoración curricular se destina de manera exclusiva a reconocer la investigación realizada por los profesionales, tanto en el ámbito clínico como en el académico.
Este cambio afecta a distintos colectivos del sistema sanitario, como personal facultativo, diplomado y técnico, y sitúa a Castilla-La Mancha al nivel de otros servicios de salud que han apostado con fuerza por la actividad investigadora. El mensaje es claro: investigar cuenta, y cuenta de forma diferenciada a la hora de progresar profesionalmente dentro del sistema público.
Desde la administración sanitaria se insiste en que este giro supone un respaldo explícito al esfuerzo de quienes compaginan la asistencia con la investigación. No se trata solo de premiar publicaciones o proyectos, sino de reconocer que esa dedicación adicional contribuye a mejorar la calidad de la atención, a reducir la variabilidad en la práctica clínica y a introducir innovaciones que, con el tiempo, acaban beneficiando a toda la ciudadanía.
La nueva ponderación de los méritos también busca equiparar a Castilla-La Mancha con los servicios regionales que más valor conceden a la investigación, reforzando el atractivo del SESCAM para quienes quieren desarrollar una carrera profesional que combine asistencia, docencia e investigación en un entorno público.
Una categoría estatutaria específica para personal investigador
Otro de los pilares del proyecto, estrechamente vinculado a la Unidad de Investigación en Atención Primaria C-LM, es la creación de una categoría estatutaria propia para personal investigador dentro del SESCAM. Se trata de una figura de la que solo disponen algunas comunidades autónomas y que, en el caso de Castilla-La Mancha, se está articulando a través de un texto normativo específico.
Esta nueva categoría pretende profesionalizar el trabajo científico en el sistema sanitario público, ofreciendo un marco estable para quienes dedican buena parte de su labor a la investigación aplicada. Hasta ahora, muchos investigadores encajaban en figuras contractuales temporales o mixtas, lo que dificultaba la consolidación de equipos y la planificación a largo plazo.
Con el nuevo modelo, la administración autonómica aspira a dar estabilidad a los grupos de investigación, facilitar el liderazgo de líneas de trabajo consolidadas y mejorar la capacidad de captación de financiación competitiva, tanto a nivel nacional como europeo. Contar con profesionales plenamente reconocidos como investigadores dentro del sistema público refuerza la posición de Castilla-La Mancha en convocatorias donde se valora la estructura y el respaldo institucional.
Desde la Consejería de Sanidad se subraya que este paso responde a una “cuestión de justicia profesional” con quienes llevan años dedicando esfuerzos a la generación de conocimiento, pero también a una “apuesta estratégica de futuro” que impacta de forma directa en la calidad asistencial. La investigación aplicada, recuerdan, se traduce en protocolos más seguros, en circuitos de atención mejor organizados y en intervenciones más ajustadas a las necesidades reales de los pacientes.
Asimismo, la existencia de una categoría estatutaria específica se ve como un instrumento para atraer y retener talento investigador en la región. Ofrecer condiciones laborales estables y una carrera reconocida puede resultar determinante para que profesionales cualificados decidan desarrollar su trayectoria en Castilla-La Mancha en lugar de optar por otros sistemas de salud o por el sector privado.
Un ecosistema investigador sanitario en consolidación
La Unidad de Investigación en Atención Primaria C-LM no es una medida aislada, sino que se enmarca en un proyecto global de fortalecimiento del ecosistema investigador sanitario de la comunidad. En los últimos años se ha trabajado en la consolidación de IDISCAM como referencia regional, en la creación de una Red de Expertos en Innovación e Investigación y en el diseño de estructuras que permitan coordinar mejor las iniciativas dispersas en diferentes áreas y centros, reforzando además la apuesta por la investigación.
El objetivo es avanzar hacia un modelo asistencial más seguro, eficiente, humano y sostenible, en el que la toma de decisiones esté cada vez más respaldada por datos y por resultados de estudios realizados en el propio entorno. La investigación deja de ser un elemento periférico para integrarse en la planificación y evaluación de políticas sanitarias.
En este contexto, la Atención Primaria se considera un terreno especialmente fértil para la investigación aplicada, al estar en contacto directo y continuado con la población. La nueva unidad permitirá canalizar mejor las iniciativas que surjan en los centros de salud, evitando duplicidades, compartiendo buenas prácticas y favoreciendo que los proyectos más prometedores cuenten con apoyo metodológico y recursos adecuados.
La creación de la red de expertos y la articulación de estructuras específicas de investigación también persiguen romper barreras entre niveles asistenciales, facilitando que equipos de Atención Primaria trabajen de forma coordinada con servicios hospitalarios, unidades de apoyo diagnóstico y otros dispositivos del sistema. Esa visión integral es clave para abordar problemas complejos de salud, desde enfermedades crónicas hasta cuestiones de salud pública o prevención.
Además, se refuerza la idea de que todos los perfiles profesionales tienen un papel en la investigación, no solo el personal médico. Enfermería, fisioterapia, trabajo social sanitario, farmacia de Atención Primaria y otros colectivos pueden aportar miradas complementarias sobre los problemas que afectan a los pacientes, enriqueciendo así los proyectos y ampliando su impacto.
Impacto esperado en la calidad asistencial y en los profesionales
La puesta en marcha de la Unidad de Investigación en Atención Primaria C-LM y las medidas asociadas se consideran un paso decisivo para mejorar la atención que reciben los ciudadanos. La investigación realizada cerca del paciente permite detectar con más precisión qué funciona, qué no y qué se puede ajustar en la organización de los servicios o en la forma de abordar determinadas patologías.
Se espera que, con el tiempo, la región cuente con protocolos clínicos más ajustados a su realidad demográfica y epidemiológica, elaborados sobre la base de datos generados en los propios centros de salud y con el apoyo de la medicina preventiva y salud pública. Esto puede traducirse en tratamientos más personalizados, en un uso más racional de pruebas diagnósticas y medicamentos y en estrategias preventivas mejor orientadas.
Para los profesionales, el nuevo escenario supone nuevas oportunidades de desarrollo. Contar con una unidad de referencia en Atención Primaria, con apoyo metodológico y reconocimiento institucional, facilita que quienes tienen inquietud investigadora puedan iniciar o consolidar proyectos sin tener que salir de su entorno asistencial.
El refuerzo de los méritos de investigación en las OPE y la futura categoría estatutaria de personal investigador envían un mensaje claro: investigar dentro del sistema público tiene recorrido y reconocimiento. Esto puede animar a más profesionales jóvenes a formarse en metodología de la investigación, epidemiología o gestión de datos, contribuyendo a renovar y fortalecer la base científica del sistema.
Las iniciativas impulsadas en Castilla-La Mancha sitúan a la Unidad de Investigación en Atención Primaria C-LM como pieza central de una estrategia que combina reconocimiento profesional, estructura organizativa y compromiso con la evidencia científica para avanzar hacia un sistema sanitario público más robusto y preparado para los retos presentes y futuros.