
El verano es una época del año en la que muchos estudiantes acceden al empleo estacional, aquel que se genera durante los meses de vacaciones (especialmente en julio y agosto) gracias al incremento de la demanda en sectores concretos como el turismo y los servicios. Hoy en día, también se abren oportunidades en parques nacionales, empresas de ocio, programas de estudio en el extranjero y trabajos temporales en otras ciudades o países, lo que multiplica las posibilidades para un universitario que quiere crecer profesional y personalmente.
¿Qué ventajas aporta este tipo de empleo?
1. Si estás estudiando, un trabajo de verano te permite ganar un dinero extra para hacer frente a los gastos de la matrícula del nuevo curso, material académico, transporte o incluso para financiar una futura experiencia de intercambio o un viaje formativo.
2. Además, también podrás ganar experiencia profesional y mejorar tu currículum puesto que la práctica de un trabajo también es muy demandada por las empresas. Muchos reclutadores valoran que un estudiante haya aprovechado sus vacaciones para integrarse en un equipo, asumir responsabilidades y entender cómo funciona una organización.
3. Tienes la oportunidad de descubrir si un sector te gusta tanto como para enfocarte en él, o por el contrario, te gustaría buscar otras alternativas de futuro laboral. Al ser un empleo temporal, puedes ir probando distintos ámbitos (hostelería, comercio, campamentos, parques nacionales, voluntariado…) sin quedarte atado a largo plazo, lo que te ayuda a explorar varios caminos profesionales antes de tomar decisiones definitivas.
4. Podrás conciliar trabajo y tiempo libre puesto que gracias a las temperaturas agradables y los largos días del verano, el tiempo parece que se estira al máximo ofreciéndote un montón de posibilidades. Muchos empleos estacionales (por ejemplo, en campamentos, complejos de ocio o parques naturales) concentran la jornada en ciertos días de la semana, dejando fines de semana u horarios concretos libres para viajar, hacer deporte o disfrutar con amigos.
5. Además, gracias a un empleo estival, también puedes hacer contactos de trabajo. Algunas empresas solicitan referencias previas y, además, las personas con las que coincides (jefes, compañeros, proveedores u otros estudiantes en prácticas) pueden convertirse en una red de apoyo que te informe de nuevas vacantes, te recomiende o incluso sea clave cuando estés buscando tu primer empleo estable.
6. Ganarás autoestima gracias a la satisfacción que produce el trabajo bien hecho. Te sentirás más autónomo, responsable e independiente: gestionar tu propio dinero, cumplir horarios, superar retos y recibir el reconocimiento de tus supervisores impulsa tu seguridad y te prepara para futuras entrevistas o procesos de selección más exigentes.
7. Desarrollarás habilidades que te definen como profesional y que no están escritas en el currículum. El trabajo, en su vertiente práctica, es una escuela de aprendizaje en sí misma, en la que entrenas capacidades como la empatía, la perseverancia, la comunicación, el trabajo en equipo, la gestión del estrés o la organización del tiempo, todas ellas muy valoradas en cualquier sector.
8. Un trabajo de verano puede derivar en una colaboración habitual con una empresa. En muchas organizaciones, los contratos estacionales permiten que empleador y empleado se conozcan a nivel profesional, y si demuestras interés, implicación y buen rendimiento, aumentan las opciones de recibir una oferta para seguir colaborando durante el curso, acceder a prácticas más avanzadas o incluso optar a un futuro contrato estable.
9. Los empleos estacionales también pueden ser una puerta para viajar sin vaciar tu bolsillo. Hay puestos temporales en parques nacionales, resorts, hoteles o complejos de ocio que incluyen alojamiento a un precio reducido, lo que te permite vivir en otra ciudad o país, convivir con personas de diferentes culturas y disfrutar de entornos naturales únicos mientras ganas dinero.
10. Este tipo de trabajos te permite construir poco a poco tu marca personal: descubres en qué tareas destacas, qué valores profesionales te definen, qué tipo de ambiente laboral encaja mejor contigo y cómo quieres presentarte en tu futuro perfil profesional, tanto en tu currículum como en redes como LinkedIn.
Conseguir un trabajo de verano
La oferta de empleo aumenta en el sector del ocio (bares, restaurantes, hoteles y parques temáticos). Pero además, las empresas también contratan personal para cubrir las vacaciones del personal en plantilla. A ello se suman campamentos de verano, programas de animación, empresas que gestionan actividades al aire libre, parques nacionales que refuerzan sus equipos y organizaciones que necesitan apoyo administrativo o de atención al cliente durante los meses de mayor afluencia.
Aunque el verano ya haya comenzado, si te gustaría encontrar un empleo, insiste en tu plan de acción. El esfuerzo en la búsqueda de empleo es clave para generar frutos. Combina varios canales: portales de trabajo, servicios de empleo universitarios, Empresas de Trabajo Temporal (ETT), redes de contactos, plataformas especializadas en trabajos de temporada en parques y resorts o incluso programas de estudios y prácticas en el extranjero que permiten compaginar formación y trabajo.
Para muchos estudiantes, una opción interesante es recurrir a una ETT para trabajos de verano, que ofrece contratos flexibles, acceso a distintas empresas y la posibilidad de probar sectores variados sin comprometerte a largo plazo. En estos contratos temporales, el salario suele incluir pagas extra y vacaciones prorrateadas, lo que puede resultar especialmente atractivo para periodos cortos.
Si prefieres unir trabajo y viaje, hay empleos estivales que ofrecen alojamiento asequible en parques naturales, complejos turísticos o zonas rurales de gran belleza. Este tipo de experiencias te expone a nuevos estilos de vida, potencia tu independencia y, si es en otro país, te ayuda a mejorar un segundo idioma, algo muy bien valorado por las empresas.
El verano también es una buena época para realizar prácticas extracurriculares, voluntariado o trabajos en el extranjero relacionados con tu área de estudio: becas en empresas, proyectos en ONG, monitor de campamentos o puestos de atención al público que te ayuden a desarrollar habilidades de liderazgo, inteligencia emocional y comunicación. Todas estas experiencias suman en tu currículum y te hacen más completo de cara a tu futura inserción en el mercado laboral.
La clave para aprovechar el empleo estacional está en verlo como una inversión: cada contrato temporal, por breve que sea, te acerca un poco más a tu objetivo profesional, te enseña a gestionar tu tiempo, te abre a nuevas culturas y formas de vida y te proporciona una red de contactos y unas competencias que no se adquieren únicamente en el aula.
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Es mucha la gente que decide trabajar mientras estudia, ya sea por necesidad, por mantenerse ocupado o por adquirir experiencia. Evidentemente, la suma de trabajo es mucho mayor y uno debe organizarse para invertir el tiempo suficiente a cada cosa, y además sacar tiempo para uno mimo.
Si te estás planteando hacerlo, me complace decirte que no solo aprenderás a gestionar tu tiempo, sino que además:
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Tendrás independencia económica:
Aquí empieza tu independencia. Una de las ventajas por las que empezar a trabajar es la entrada de dinero. Dinero que has conseguido tú y que podrás gastarte libremente.
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Mejoras tu networking:
Conocer a gente nueva siempre trae consigo numerosos beneficios, y uno de ellos, es la de establecer una buena red de contactos que te proporcione nuevas oportunidades, conocimientos del sector, experiencia y recomendaciones. Aunque, para ello, es importante realizar un buen trabajo tanto laboral como académico.
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Desarrollarás tus soft skills:
Desarrolla tus soft skills trabajando con tus compañeros, de esta forma conseguirás crear un buena ambiente de trabajo y aprender mientras tanto.
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Tendrás experiencia laboral:
Esta podría ser una de la principales razones, además de la económica, por las que plantearse trabajar. Son muchas las empresas que valoran haber tenido experiencia en el sector y cuanta más tengas mejor.
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Mejoras tu CV
Tener experiencia laboral es sin duda una ventaja a la hora de buscar empleo. Ten en cuenta cuáles son las habilidades que has adquirido y escríbelas teniendo en cuenta el vocabulario que los reclutadores de tus sector utilizan para encontrar a su candidato ideal.
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Aprenderás a administrarte
Cuando ganas tu propio dinero eres consciente de lo que cuestan las cosas y empiezas a valorar tu tiempo. Gestionar trabajo y estudio no es tarea fácil y es otra de las razones por las que es crucial saber organizarse.
¿Que piensas? ¿Opinas que hay razones suficientes por las que empezar a buscar trabajo y compaginarlo con tus estudios? ¡Que no te de miedo empezar una nueva aventura y lánzate a ampliar tus conocimientos, habilidades y experiencia!