Si no sabes leer no puedes estudiar bien

leer bien para estudiar mejor

En no pocas ocasiones te hemos mostrado algunos consejos útiles de cara a hacer más eficiente tu estudio. Te hemos recomendado que te acostumbres a hacer resúmenes y esquemas para captar la esencia de la materia que interesa que conozcas, te hemos explicado los innumerables beneficios que supone que todo tu espacio de estudio cuente con unas condiciones de habitabilidad y comodidad idóneas para facilitar la concentración, y también hemos dedicado algún que otro artículo a reseñar las bondades de saber subrayar para poder desarrollar tu capacidad de síntesis.

Pero hasta ahora no hemos incidido en un aspecto que también es una de las causas de fracaso escolar: leer mal. Y es que una cosa es leer un texto y otra ser capaz de extraer del mismo lo que nos quieren decir, entender el significado de determinadas palabras y el contexto en el que estas se sitúan. No estamos hablando de leer más o menos rápido, algo que se gana con la práctica, sino a comprender.

El truco no está en leer en voz alta o hacerlo para si mismo, nos referimos en concreto a:

Leer dedicando el tiempo de lectura al texto en sí, sin elementos que distraigan. Si crees que necesitas aislarte para concentrarte en la lectura vete a una habitación aparte. Debe abstraerte lo que lees, no la televisión, la radio, una conversación o el teléfono móvil.

Leer cada párrafo y hacer una interpretación, a nuestra manera, de lo que hemos leído, anotando las palabras o expresiones que no entendamos para buscarlas posteriormente y lograr comprender la materia en su totalidad.

Ubicarse en cada parte de la lectura. Debes saber en que pagina o parte del libro se encuentra un determinado concepto y prestar atención a sus títulos y apartados. Este aspecto es muy importante, ya que hay estudiantes que memorizan todo según el orden en el que se encuentra, al dedillo y sin ninguna lógica, y si por un casual se les pregunta algo fuera de esa jerarquía se pierden.

Si después de tu tiempo de lectura logras acordarte de lo que has leído entonces sabrás que lo estás haciendo bien. Mientras tanto practica, poco a poco irás ganando destreza y con un simple visual sabrás extraer lo que te interesa del texto. No tengas miedo a consultar con tu tutor para que recomiende las pautas más adecuadas a tu nivel de lectura, pon de tu parte y esfuérzate, y no te preocupes, porque a estudiar también se aprende.

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